Publicado el 10 de Junio de 2025
La poda en verde es una práctica esencial en viticultura que consiste en la eliminación selectiva de partes verdes de la vid, como brotes, hojas, racimos o pámpanos, durante la temporada de crecimiento. A diferencia de la poda de invierno, que se realiza en el periodo de dormancia, la poda en verde se lleva a cabo en primavera y verano para optimizar la calidad de la uva y la salud de la planta.
1. Control del Crecimiento Vegetativo
La poda en verde regula el vigor de la vid, eliminando brotes innecesarios que compiten por nutrientes y luz. Esto permite una mejor distribución de los recursos hacia los brotes fructíferos.
2. Mejora de la Calidad de la Uva
Al reducir el número de racimos por planta, se concentra la energía de la vid en menos frutos, lo que mejora el tamaño, la maduración, el contenido de azúcares y los compuestos fenólicos, esenciales para vinos de alta calidad.
3. Optimización de la Exposición Solar
Eliminar hojas o brotes sobrantes mejora la penetración de la luz solar y la ventilación en el dosel de la vid. Esto favorece la fotosíntesis, reduce la humedad y previene enfermedades fúngicas como el mildiu o el oídio.
4. Equilibrio entre Crecimiento y Producción
La poda en verde ayuda a mantener un balance adecuado entre la masa vegetativa y la carga frutal, evitando el agotamiento de la planta y asegurando su longevidad y productividad en temporadas futuras.
Desbrote: Eliminación de brotes no deseados para favorecer los mejor posicionados.
Deshojado: Retiro selectivo de hojas para mejorar la exposición de los racimos al sol y la circulación de aire.
Aclarado de Racimos: Reducción del número de racimos para concentrar la energía.
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