Publicado el 24 de Septiembre de 2024
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Gabriela Potter
Gabriela es descendientes de alemanes, su padre es Valter José Pötter , es quien inicio como propietario la cultura de la producción de arroz, ganado, soja y maíz, en los campos de la campaña Gaucha.
Gabriela siempre gustó de la bebida de Dionisio, y en la universidad aprendió que los campos de su padre estaban dentro de los paralelos 31, con gran potencial para cultivar vitis viníferas para vinos finos, es ahí que hablando con su padre nació la bodega Guatambu. Su laboratorio inicial fue en el año 2003 con media hectárea al cultivo de la vid.
Las ánforas de cemento
La última adquisición de la bodega Guatambu son unas ánforas de cemento adquiridas en Mendoza, Argentina, El beneficio de estas ánforas de concreto, es que, al no poseer ángulos, ni esquinas, el contenido interior está en constante fluidez. Un movimiento que casi siempre es desde arriba hacia abajo y que tiene una acción interna al igual que en una tinaja.
El movimiento
Este movimiento permite que las levaduras durante la fermentación se mantengan en fluidez y en un con tacto homogéneo. También tiene como beneficio anexo, de que la temperatura sea la misma en todo el recipiente. Esto permiten pulir los taninos del vino al estilo barricas de roble, pero sin la intervención de la madera, conservando la expresión de la fruta, dando una característica más legitima de su terroir.
El viaje
Las ánforas de cemento salieron en camión del pie de la Cordillera de los Andes, más precisamente de Palmiras, San Martin, Mendoza, Argentina y cruzaron las provincias de San Luis, Córdoba, Entre Ríos y entraron al Brasil por Uruguayana.
Desde Mendoza hasta la bodega Gautambu en Rio Grande del Sur recorrieron 1.671 kilómetros, fue una proeza ese traslado.
Nuestra especie
Nuestra especie inventó la cerámica al fuego y al barro hace 8.000 años en las laderas de las montañas del Cáucaso, donde fermentó el primer vino. Luego, a lo largo del río Éufrates, lo llevamos a nuestra primera civilización, a las llanuras de Mesopotamia, para convertirse allí en bebida sagrada. Los alfareros cananeos inventaron las ánforas y llevaron el vino en recipientes a las orillas del mar Mediterráneo, introduciéndolo así en el sabor de la bebida sagrada para otras culturas. Así conocieron los gobernantes griegos, etruscos y egipcios los diferentes sabores del vino. Pero los romanos inventaron el cemento eterno, donde el vino puede seguir respirando en sus paredes, y la bodega Guatambu rescató ese legado, con ánforas gigantes le dieron ese refugio ancestral a la bebida de Dioniso.
El apellido de la familia es Potter, este nombre Potter hace referencia a ese antiguo oficio, habla de aquel modesto alfarero que con sus manos, barro y fuego inventó nuestra civilización, y luego lo hizo con cemento y agua, reinventando una vez más el milagro del vino.
Potter Tannat con 92 puntos
Esta etiqueta fue “Vino Revelación” y considerado entre los 10 mejores tintos de Brasil en la Prestigiosa guía DESCORACHADO con 92 puntos. La fermentación y maceración durante 6 meses en ánfora de concreto. Revela aromas de frutas negras frescas como moras, ciruela, mezclada con almendras, castañas, junto con notas de menta.
Entre sus taninos marcados, alcohol y acidez, mostrando notas frutas frías y refrescantes frutos rojos, negros y flores en un extremo largo de la boca con sensación mentolada.
Potter Chardonnay
Fermentación en ánfora de hormigón y, tras la de cubación, 50% maduración del vino en barrica de roble virgen durante 6 meses. Aromas de piña madura, melocotón en almíbar, nueces pecanas, frutos de pulpa blanca, menta y notas de flores. En boca muestra notas de frutos de pulpa blanca, piña y menta, juntas con acidez marcada y alta persistencia. un vino blanco que combina potencia y elegancia.
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