La bodega más ancestral de América en Caravelí, Arequipa, Perú.


Publicado el 24 de Febrero de 2021


La bodega más ancestral de América en Caravelí, Arequipa, Perú.

En la región de Caravelí, Arequipa, Perú existe un Palmenti, es decir, un lagar tallado en piedra, que sigue la tradición orientalizante cananea y romana de hacer bodegas en grandes rocas, al igual que la bodega Armenia, en la provincia de Vayotz Dzor, que tiene 6.100 años de antigüedad y es la más antigua del mundo. Siguiendo esta tradición Florencio Navarro hizo prácticamente solo un lagar de piedra en 1901 en Perú.

Autor:  Guillermo César Gómez


Caravelli colonizada por los jesuitas tienen todavía uvas llevadas por los conquistadores como la Jaén, la mulata, que es de las islas canarias, y la moscatel negra de Perú denominada así por los franceses.

Foto mundo del vino

Florencio Navarro  

El apellido Navarro viene de los caballeros de Ejea, en Aragón, y allí en el río Queiles existe una lagar de piedra de la época romana. Es muy probable que por tradición oral conservará en la memoria este sitio Florencio Navarro.

Cuentan que Florencio Navarro se propuso la titánica idea de hacer un lagar de piedra con un punta y un martillo en una enorme roca volcánica, y cada vez que pasaban por el lugar los curiosos transeúntes decían que esa era una tarea imposible, por eso le coloco ese nombre: Imposible. Pero pasados unos años siguió con otra obra e hizo una enorme cava con sus manos en el boquerón para para almacenar tinajas.


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Álvarez de Carmona

En la época virreinal, la encomienda de indios fue otorgada a don Hernando Álvarez de Carmona, quien se estableció en el paraje de la Huarca, iniciando una tradición vitivinícola que dejó  lagares, falcas y tinajas, fechadas desde 1700, para la elaboración de vinos y piscos de reconocida calidad.

El Pisco

El pisco es un aguardiente de vino típico del Perú que se potenció y ramificó cuando el rey Felipe II de España prohibió la producción de vinos en América, para proteger a los vinos de España.  Este comercio tenía como centro de consumo a Potosí ( en el actual Bolivia)  que fue la ciudad más rica del mundo.

 

Una historia única

La idea es ofrecer este vino al mundo como una historia única, una historia que se mantuvo casi intacta desde que el vino se inventó en la región caucásica, pasando por cananeos que lo globalizaron, y se lo enseñaron a producir a egipcios, griegos y etruscos.


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Erupción del Huaynaputina

En la segunda mitad del siglo XVI los valles en la jurisdicción de Arequipa, se convirtieron en los más importantes productores de vinos de todo el reino del Perú.

Este auge de Arequipa y Moquegua fue eclipsado en 1600 por la violenta erupción del Huaynaputina.

La erupción del volcán Huaynaputina, ocurrió un aciago 19 de febrero del año 1600, es considerada por los geólogos una de las cinco más violentas que se ha registrado en el planeta tierra en la era cristiana y tres veces más fuerte en comparación con la del volcán Vesubio en el año 79 después de Cristo, que destruyó la ciudad de Pompeya en la antigua Roma.


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Las bodegas y las botijas quedaron destruidas y la ceniza, que cayó por semanas, diezmó los viñedos.

Foto mundo del vino

El vino y su carácter femenino

Después de Florencio Navarro, quienes guardaron celosamente el legado ancestral serían Sara Navarro, hija única y que se hizo cargo de sus tierras y su legado. Luego, su hija Lilia Montoya Navarro (86 años) quien ha transmitido todo su conocimiento a sus seis hijos. Lilia sabe diferenciar las tinajas para vino y pisco. Ella hasta el día de hoy sigue el calendario lunar para realizar el proceso. Cuando la luna está en cuarto creciente para luna llena es el momento adecuado para la cosecha y la pisa. Esta última fase le dará fuerza en la tinaja para la fermentación por 15 días sin cubierta. Luego, cuando llegue la luna menguante, se cubrirán las tinajas para proteger el vino y después de 45 días se procederá al traspaleo. Y se realizará este proceso hasta que el vino esté limpio y listo para ser consumido.

Lilia Montoya ha enseñado todo esto a sus hijos Sara, Juan de Dios, Krinwer, Rocío, Merelyn y Eberto que hasta el día de hoy siguen sus pasos en el Fundo "El Imposible", y es tan profunda la inspiración que transmite que sus nietos aún mantienen su legado.


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