Publicado el 22 de Octubre de 2021
Autor: Jonatan Serrano, Sommelier profesional – Catador y gestor del Pisco
El departamento de Moquegua se ubica en el sur de la costa peruana, entre los departamentos de Arequipa y Tacna, norte y sur respectivamente; por el este con Puno y oeste con el Océano Pacífico, tiene una altitud aproximada de 1400 m.s.n.m. De las 3 provincias que la conforman, una es de mayor importancia en producción vitivinícola, se llama Mariscal Nieto. En Moquegua hay mucho sol casi todo el día, el clima tiende a ser seco, por las noches la región se torna muy fresca y poca lluvia.
Mucho antes del año 1587 ya se cultivó vid en el Valle de Moquegua, y por 1874 se elaboraba vino blanco y tinto, además de rarezas similares al Oporto y Jerez; y si estos vinos se fortificaban con aguardiente entonces para ese tiempo ya se hacían destilaciones, según los especialistas en aquel tiempo el volumen de producción era alto, para obtener un litro de aguardiente se hacía uso de 4 litros de mosto.

En algún momento la naturaleza trajo duros momentos a la vitivinicultura moqueguana, en 1600 el volcán del Huaynaputina erupcionó y sus cenizas sepultaron más de 20 pueblos dedicados al cultivo de vid, posterior a este fenómeno, un fuerte terremoto de 1868 paralizó la producción de vino y aguardiente ocasionando el rompimiento de grandes recipientes o tinajones llenos de líquido. Al final, llegó la guerra que sostuvo el Perú con Chile y trajo como consecuencia pérdidas de viñedos y bodegas de la época. Por si fuera poco, hizo su aparición la filoxera, la mayor plaga que azotó el viñedo mundial, se dice que fueron los animales de carga que llegaron con los chilenos los que la trajeron.
Aquí se elaboran vinos blancos, rosados y tintos tranquilos (sin gas), mistelas, también destilados de vinos que posteriormente se añejan en barriles (similar al Cognac – brandy), macerados de frutas, una muy típica del lugar es el damasco con el cual se hacen deliciosas bebidas, por supuesto Pisco, cuyas uvas Negra Criolla, Moscatel e Italia son las más requeridas.

Actualmente hay vinos jóvenes con Moscatel de Alejandría (conocida también como uva Italia) muy interesantes, rosados de uva Quebranta (uva peruana que nace del cruce de Negra Criolla y Mollar), tintos de Negra Criolla y muchos a partir de uvas nobles como Malbec, Syrah, Cabernet Sauvignon.
Uno de los lugares más representativos es el sector de Omo, aquí yacen bodegas antiquísimas sin actividad y que fueron construidas para trabajar por gravedad, lagares de épocas coloniales, tinajas que son recipientes con capacidades de 1400 litros y se usaban para fermentaciones alcohólicas y reposo de aguardiente (hoy Pisco) eran recubiertas en su interior con brea para darle un efecto de impermeabilidad, hornos grandes y rústicos hechos de adobes para cocinar las tinajas en cuya parte exterior se grababa el nombre probablemente de quien la elaboró, el año y datos informativos ligados a la religión.
¡Es increíble!
Actualmente, todo este patrimonio se encuentra en recuperación ya que muchas tinajas sufrieron los ataques de soldados en tiempos de guerra, tan solo ver los agujeros que dejaron los proyectiles de sus fusiles para darse cuenta de la dimensión en pérdidas.
En la segunda parte [ver aquí] les comentaré sobre los vinos y piscos que se beben, sus perfiles organolépticos y datos de productores importantes de la zona.

Jonatan Serrano, Sommelier profesional – Catador y gestor del Pisco
Suscríbete a nuestro boletín y mantente informado de todas las últimas noticias del Sector del Vino.
Copyright © Cata del Vino | Política de Privacidad | Condiciones de Uso