Aljarafe de Sevilla


Publicado el 14 de Mayo de 2019


Aljarafe de Sevilla

Aljarafe sevillano, una de sus tres zonas vitivinícolas con fértiles suelos entre olivares, árboles frutales y viñedos.

 

 

DE BODEGAS POR EL ALJARAFE SEVILLANO

SEVILLA

 

La diversidad de Sevilla nos lleva a recorrer esta vez el Aljarafe. Una de las tres zonas vitivinícolas que, como su propio nombre indica derivando de una voz árabe, significa otero o elevación y se encuentra en un promontorio al oeste de Sevilla, flanqueada por dos ríos: el Guadiamar, al norte y el Guadalquivir, al sur.

 

 

Aquí se encuentra un lagar rupestre del siglo III a.C. en el mismo Centro de Interpretacion Patrimonio Arqueológico Lagar de Osset de San Juan de Aznalfarache. Una localidad en plena cornisa del Aljarafe Sevillano que nos recuerda que esta región llamada por los conquistadores romanos Vergetum o Vergel exportaba vino y aceite a Roma desde hace milenios.

Nuestro viaje comienza constatando esta importancia del vino en la historia de Sevilla desde hace tantos siglos visitando este Yacimiento Arqueológico donde se encuentra el antiguo lagar.

 

 

A través de una pasarela colgante nos sumergimos en el pasado descubriendo restos de la ciudad amurallada de Osset la cual vivía de la producción y exportación de vino e incluso acuñaba su propia moneda allá por el siglo III a.C. El perfecto estado de conservación del lagar nos permite visualizar desde la altura de la pasarela colgante las balsas de pisado, la prensa, las piletas de fermentación y la bodega o almacén.

Unas piletas de fermentación que permitían fermentar más de 23.000 litros de mosto convirtiendo a este lagar por su capacidad de producción y exportación como único en aquella época.

 

 

Una vez visitado este legado de historia en la que también encontramos la prensa más antigua accionada por tornillos de la era romana, nos disponemos a recorrer los viñedos del Aljarafe así como una de las bodegas con más solera de la zona: Bodegas Salado.

 

 

Bodegas Salado tiene más de dos siglos de historia y actualmente Rafael y Santiago Salado, quinta generación al frente de la bodega se encargan de ella.

En pleno corazón del Aljarafe entre extensas llanuras de albariza, tierra blanca característica del marco de Jerez por su color blanquecino, se encuentran sus viñedos. El objetivo primordial de la bodega es volver a plasmar la autenticidad del terroir en sus vinos con una de las variedades autóctonas que actualmente está casi extinguida: la Garrido Fino.

 

 

Una bodega familiar donde la viticultura es una forma de vida heredada de generaciones pasadas y reconvertida para llegar a reflejar en una copa de vino su homenaje personal a la cultura del vino y al Aljarafe sevillano.

El camino hasta llegar a Bodegas Salado es impactante ... un estecho camino de tierra bordeado por altas palmeras y espeso arbolado nos dirige entre viñedos de Pedro Ximénez y Garrido Fino hasta el cortijo blanco donde se encuentra la bodega.

 

 

Una finca que se dedica también a la cría de caballos y donde observamos en nuestro recorrido algunos de estos magníficos ejemplares  ... auténtico ambiente andaluz !!!

 

 

En este lugar, entre paredes inmaculadas y flores de todos los colores, tuvimos la oportunidad de catar algunos de sus vinos que se caracterizan por ser frescos y fáciles de beber, invitando a tomar una segunda copa por sus aromas y ligereza sin llegar a saturar.

Una bodega que apuesta por conservar sus raíces y ensalzar el producto local por pasión hacia estas tierras llevando como insignia su variedad autóctona estrella: la Garrido Fino.

 

 

La bodega ha sido pionera en varios proyectos entre los que se encuentra Umbretum, el primer vino espumoso del Aljarafe elaborado en el 2006 y el primer tinto de la comarca en el año 2010 con la variedad Tempranillo.

Umbretum es su línea de vinos espumosos elaborados por el método tradicional y degüelle manual creados con su mimada Garrido Fino. Unos vinos que destacan por sus aromas de fruta blanca madura con toques cítricos ligeramente amargos tanto en su Umbretum Brut Nature como en su Umbretum Reserva Familiar mientras que en el Umbretum Semiseco sobresalen los aromas más florales.

 

 

En su gama de vinos tranquilos Turdetano, en honor al lagar anteriormente descrito, seguimos descubriendo la autenticidad de la Garrido Fino en sus vinos blancos Turdetano Blanco y Turdetano Blanco Roble con aromas muy florales matizados con notas cítricas y de hierba fresca. 

En tintos Turdetano Tinto Joven y Turdetano Tinto Roble de Tempranillo, una variedad que plantó la bodega como pionera en la zona percibimos matices muy diferentes a la variedad debido a las muchas horas de sol y las tierras de albariza.

En su línea de vinos Generosos de Pedro Ximénez pudimos catar Fina Blanca Paloma criado bajo velo de flor que combina la fruta madura y las flores silvestres con notas salinas y Don Curro, un Oloroso envejecido durante años en botas centenarias de notas a frutos secos y tostados.

 

 

Una vez disfrutada la autenticidad aljarafeña nos dirigimos a La Casa del Mosto de Umbrete. Una antigua bodega rehabilitada por Bodegas Salado es el escenario donde se realizará la Entrega de Premios de la AEPEV y Tácito entre el ambiente andaluz que daban la arena de albero, las viejas botas y antiguos coches de caballos ... el lugar no podía ser mejor !!!

 

 

La Entrega de Premios de la AEPEV y Tácito es un evento que se realiza anualmente en el que los miembros de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino, del que tengo el honor de pertenecer, premian a los tres primeros Vinos y Espirituosos 2018 de cada una de las once categorías.

Un acto presidido por Fernando Rodríguez Villalobos, presidente de la Diputación de Sevilla, Joaquín Fernández Garro, alcalde de Umbrete y José Luis Murcia García, presidente de la AEPEV.

Este año Andalucía se erigió como la Comunidad Autónoma más premiada en ocho modalidades distintas.

 

 

El Gran Premio AEPEV correspondiente al vino más votado de esta edición fue otorgado a Pago de Carraovejas 2016 de la Bodega Pago de Carraovejas en Ribera del Duero.

El Premio Tácito, creado para premiar la difusión de los aspectos culturales del vino, recayó en la Fundacion para la Cultura del Vino.

Seis de los productos finalistas fueron destacados en la ceremonia por ser de la provincia de Sevilla y de los que tuvimos el placer de conocer su origen en días anteriores. Enhorabuena a todos los premiados !!!

 

 

Dar las gracias desde aquí tanto a la organización que llevó a cabo este viaje por Sevilla como a las bodegas, destilerías y restaurantes que hemos visitado por habernos dado la oportunidad de conocer la amplia diversidad sevillana desde su paisaje, cultura, gastronomía y por supuesto ... sus vinos y destilados.

Deseando volver a Sevilla !!!

 

 

 

 

 





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