Bodegas Yllera - El Hilo de Ariadna


Publicado el 09 de Septiembre de 2019


Bodegas Yllera - El Hilo de Ariadna

Bodegas Grupo Yllera. Un grupo bodeguero familiar con una larga tradición vitícola que fundaron los hermanos Jesús y Pepe Yllera (conocidos como "Los Curros") vendiendo vino en pellejos de cuero y siendo pioneros en el embotellamiento del primer Verdejo en Rueda, su mítico Cantosán.

 

BODEGAS YLLERA - EL HILO DE ARIADNA

RUEDA (VALLADOLID)

 

Bodegas Grupo Yllera. Una historia que comenzaron los hermanos Jesús y Pepe Yllera, apodados “Los Curros”, trasladándose de Fuente el Sol, su localidad de nacimiento, al pueblo de Rueda por la fama que estaba adquiriendo la uva Verdejo y el potencial que representaba.

Con su fundador Jesús Yllera y su hijo Marcos, actual responsable del grupo bodeguero, comenzamos a recorrer la bodega de elaboración donde actualmente crean gran parte de sus vinos y su línea Yllera 5.5 Frizzante, una nueva categoría de vinos espumosos de la que han sido pioneros y que va enfocada a la juventud.  

 

 

Jesús me cuenta sus inicios cuando en el año 1970 fueron pioneros en embotellar el primer vino blanco Verdejo en Rueda antes de crearse la Denominación de Origen, su mítico Cantosán. Un vino que curiosamente su nombre procede de un error de imprenta ya que iba a denominarse Cantosal por el Pago donde se encontraba el viñedo y la gran cantidad de cantos que allí había. La imprenta se equivocó en las etiquetas cambiando la “l” por la “n” y su nombre quedó como Cantosán. Durante muchos años fue el "vino de la casa" del prestigioso restaurante Zalacaín.

 

 

En el año 1983 crearían su Tinto Yllera en Bodegas Los Curros y lo convertirían en el más vendido de la zona de Ribera del Duero aunque no perteneciese a la Denominación de Origen. Un vino criado en barricas durante un año e innovador en aquella época.

En nuestro recorrido nos trasladamos a la planta inferior donde en grandes cámaras de frío a menos de 5 grados elaboran su Frizzante. Una nueva línea de vino espumoso parcialmente fermentado y poco alcohólico, del que han sido pioneros en su elaboración, cuya parada fermentativa se realiza con frío carbónico. Esto crea un mosto ligero y fácil de beber con un toque goloso pero sin empalagar que se sirve muy frío y representa un inicio al mundo del vino especialmente para gente joven.

 

 

Visitamos la Sala de Crianza en la que en más de 2.000 barricas de roble francés, americano y un pequeño porcentaje de madera de acacia envejecen sus vinos.

Al recorrido se nos incorpora Montxo Martínez, actual enólogo e hijo de Ramón Martínez (el enólogo que comenzó con los hermanos Yllera en sus inicios) junto con el que cataremos algunos de sus vinos desde las barricas.

 

 

Catamos diferentes Verdejos de las más de 150 hectáreas de viñedos viejos de su propiedad:

-Verdejo de viñedos singulares de más de 40 años y fermentación en barrica francesa durante ocho meses han creado su última innovación todavía sin nombre y que tuve el placer de catar.

-Su Verdejo de guarda creado con viñedo viejo seleccionado en terreno de canto rodado y criado con sus lías en barricas de 500 litros

-Verdejos envejecidos en Tinajas de Barro

-Otros criados en depósitos de hormigón polimérico, un hormigón sintético para no alterar las cualidades organolécticas ...

En resumen, el perfume y la esencia pura de la Verdejo de Rueda con sus múltiples peculiaridades !!!

 

 

Dentro de sus tintos, catamos desde la barrica Tinto Yllera Vendimia Seleccionada, el Tempranillo preferido de Jesús Yllera. Un vino potente con aromas a frutas muy maduras y toques de regaliz.

A continuación nos dirigimos a la Sala de Catas para disfrutar de la amplia variedad de vinos que elaboran.

 

 

Nota de Cata:

Yllera Verdejo Vendimia Nocturna. Un Verdejo criado con sus lías con aromas a fruta madura, cáscaras cítricas y toques especiados y de bollería.

Yllera Verdejo Fermentado en Barrica. Un vino muy gastronómico con seis meses en barrica que le aportan aromas a fruta madura, toques cítricos y notas ahumadas y avainilladas.

Yllera Privée. Su vino espumoso de Verdejo y Chardonnay con aromas a fruta blanca, cítricos, frutos secos y pinceladas florales.

Yllera Vendimia Seleccionada. De Tempranillo de Ribera del Duero y Toro de viñedos viejos con crianza de 24 meses en barrica que proporcionan aromas a fruta negra muy madura y notas especiadas y balsámicas con suaves tostados.

Jesús Yllera. Un vino creado en Ribera del Duero con cepas viejas como homenaje a uno de sus fundadores. Un coupage de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot con una crianza de 12 meses ofrece intensos aromas frutales y toques de vainilla, tostados y regaliz.

Seguidamente nos trasladamos a la bodega El Hilo de Ariadna a escasos kilómetros de esta. En ella viviremos una auténtica aventura fusionando la mitología griega con la historia de sus vinos. 

 

 

El Hilo de Ariadna lo forman un conjunto de bodegas subterráneas unidas, como se ve en la maqueta de la fotografía, que alquilaron en sus inicios sus fundadores y posteriormente compraron convirtiéndolas en uno de los eventos enoturísticos más importantes de España con una gran afluencia de público.

 

 

Un laberinto de más de dos kilómetros, del que todavía quedan algunos más por descubrir, formado por la unión de pequeñas bodegas subterráneas del siglo XIV y XV excavadas a mano sirven de enlace para involucrarnos en el Laberinto del Minotauro.

 

 

El Minotauro es un monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro que fue encerrado por el rey Minos, según la mitología griega, en un laberinto. A este eran llevados siete hombres y siete mujeres que servían como sacrificio y alimento para la bestia acabando perdidos durante días hasta ser encontrados por la bestia.

Un monstruo al que Teseo, hijo del rey de Atenas, se enfrentó y mató. Gracias a Ariadna, la hija del rey Minos que le dio un ovillo de hilo que fue deshilvanando en su recorrido consiguió encontrar la salida del laberinto salvándose de una muerte segura.

 

 

Una idea surgida de la unión de la cultura minoica, la primera civilización europea aparecida en la isla de Creta hace más de 2.000 a.C., con la historia del vino.

Con ello rinden un homenaje al singular y admirable patrimonio cultural de la Villa de Rueda de tradicionales bodegas subterráneas recreando el nacimiento de Europa en Creta y la primera bodega del continente: El Laberíntico Palacio del Rey Minos.

 

 

A través de nuestro recorrido por este Laberinto conoceremos que Dionisos, Dios del Vino, se casó con Ariadna. Y su hijo Enopión fue el primer humano que elaboró vino introduciendo su elaboración en Creta y transformándola de bebida de dioses a bebida humana. De ahí la fusión de la mitología griega con el vino donde nuestra aventura nos guiará por un laberinto de historias y vinos que esperan ser catados por sus visitantes.

Cada pasaje de la leyenda dentro del laberinto está asociado a uno de sus tipos de vino comenzando por el carácter burbujeante y ondulante del mar Mediterráneo que queda reflejado en sus vinos espumosos de Verdejo criados en rima por el método Champanoise.

 

 

El tributo que pagaban en el laberinto con los siete jóvenes y siete doncellas está representado en la pureza y juventud de los vinos blancos protagonizados por su variedad reina: la Verdejo de Rueda.

La figura de Dédalo, creador del Laberinto, es una alegoría al viticultor y enólogo que crea sus vinos de Autor.

Ícaro, el hijo de Dédalo representa el carácter joven, fresco y difícil de encasillar de los vinos rosados.

Teseo, el héroe que mató al Minotauro y escapó gracias al hilo de Ariadna, es la imagen de sus vinos de crianza y la sabiduría que va aportando el paso del tiempo.

 

 

Descubrimos en nuestro recorrido al Minotauro, una figura que refleja los poderosos y complejos vinos de reserva para más tarde llegar a Naxos, la playa donde Dionisos encontró a Ariadna simbolizada con los grandes reservas, unos vinos que duermen en botella hasta que llegue su momento idóneo.

Nuestra odisea culmina recogiendo el espíritu divino de Dionisos, el Dios del Vino y esposo de Ariadna, representado con el vino más exclusivo de la bodega: Yllera Dominus

 

 

Un paseo y cata que finaliza en el Palacio CNOSSOS, el restaurante de la bodega donde en sus paredes se encuentran replicas de los frescos del palacio original construido sobre el año 2.000 a.C.

Distintos salones nos invitan a degustar después de nuestro viaje mitológico la gastronomía de la zona.  

 

 

La visita concluye en la Terraza donde organizan conciertos al aire libre con la Asociación Jóvenes por el Vino. Un lugar maravilloso con vistas a la Iglesia de Rueda donde la buena música junto a una copa de vino puede ser el lugar mágico para disfrutar de una gran velada.

 

 

Agradecer a Jesús y Marcos Yllera su acogida y haberme hecho sentir parte de su familia. Desde aquí animaros a visitar este lugar en el que viviréis una aventura mitológica a través del vino sobre el patrimonio cultural de la Villa de Rueda.

 

 

 

 





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